
Alberto Fernández anunció en la apertura de sesiones ordinarias que las tarifas de luz y gas podrían aumentar por encima del 20% ya anunciado, porque tendrán como tope la variación de los salarios, que este año superarán con creces ese porcentaje.
De todos modos, fuentes de la Rosada aclararon que no hay previsto un nuevo incremento en lo inmediato. Sí podría haberlo en el resto del año con el tope que marque el índice de variación salarial, tal como establece una ley sancionada por el Congreso en 2018 y vetada por Mauricio Macri. Había sido aprobada con respaldo de legisladores que hoy integran el Frente de Todos y por eso Alberto cree que no debería haber problemas.
«En Argentina se acabaron los tarifazos», anunció el presidente y reiteró la decisión de «segmentar los subsidios para lograr niveles de tarifas razonables, con justicia y equidad distributiva para los servicios públicos de gas y electricidad».
Alberto sostuvo que con esta política apunta a que «el 10 % de mayor capacidad económica deje de ser beneficiario de subsidios» y para el resto se inspirará en la Ley 27.443, que establecía que las tarifas solo podrían incrementarse teniendo como tope el Coeficiente de Variación Salarial.
«Lo que nosotros haremos será utilizar ese mismo indicador, pero estableciendo que la evolución de las tarifas estará claramente por debajo de la evolución de los salarios. Así, alineamos el tema de las tarifas con una política clara para recomponer los ingresos en términos reales».