El delegado sindical de ATILRA no podrá acercarse a los dueños de Lácteos Mayol

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La restricción perimetral la dispuso el Juzgado de Garantías de Cañuelas por 120 días. El desesperado pedido de Dardo Mayol: «Sáquenme a esta lacra de mi fábrica
El Juzgado de Garantías N° 8 del partido bonaerense de Cañuelas, a cargo del juez Martín Rizzo, dictó en las últimas horas una restricción perimetral por 120 días contra el secretario gremial de ATILRA, Guillermo Arregui, a pedido de los empresarios Dardo y Hugo Mayol.

La disposición judicial se dio en medio del conflicto que atraviesa la Pyme láctea ubicada en la localidad de Udaondo, un pueblo con apenas 300 habitantes. El jueves a última hora el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria que, por unas horas, no fue acatada.

LPO había adelantado que la familia Mayol está convencida que el gremio ATILRA quiere forzarlos a malvender la empresa. Este lunes se viralizó un video de unos dos minutos en el cual Hugo Mayol pide, en medio de un llanto desconsolado, «sacar a esta lacra» de la empresa.
«No me puedo expresar bien; tengo un dolor en el alma muy profundo. No tengo miedo porque con 73 años ya les dije que hagan con mi cuerpo lo que quieran. No era difícil para ellos, 30 patoteros, que me agarren en medio de la calle solo, y me caguen a palos», relató Mayol.

«Ya me cagaron a palos demasiado con todo lo que está pasando. Tengo el cuerpo dolido pero no vencido. Realmente espero que alguien en este bendito país saque a esta lacra de mi fábrica, la fábrica de mi abuelo. Sáquenme esta lacra», agregó el empresario desconsolado.
La semana pasada Lácteos Mayol estuvo bloqueada por los trabajadores de ATILRA durante 4 días consecutivos. Se trata de una reconocida Pyme láctea con 86 años de historia que emplea a 14 personas de forma directa y procesa alrededor de 11.000 litros de leche por día.

Como sea, la protesta de la semana pasada derivó, además de la paralización de la planta industrial, en la pérdida de más de 5.000 litros de leche que no se pudieron procesar y roturas cuantiosas, en términos económicos, en la fábrica (se rompió un equipo generador).

ATILRA, por su lado, pretende que Lácteos Mayol recategorice a los trabajadores y los inscriba en su gremio (la mitad de los empleados encuadran en UATRE). «Están pagando menos cargas sociales», apuntan en el sindicato que conduce el histórico Héctor Ponce.

El conflicto sindical en Lácteos Mayol ocurre en un contexto en el cual la industria, y por ende los productores, tienen congelados los precios en el marco del programa «Precios Máximos» que rige hasta el próximo 31 de marzo por disposición de la Secretaría de Comercio Interior.

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