La triste despedida de Zorrito Von Quintiero a Bruni, su restaurante, cansado de los impuestos, la cuota sindical y la “pymedemia”

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El músico y amante de la cocina anunció que cerró su restaurante que funcionaba en el Bajo Belgrano desde 2008. En un extenso mensaje de despedida, el emprendedor describió la angustiante tarea para una pyme gastronómica de lidiar con la pesada carga tributaria

El músico y empresario gastronómico Fabián “Zorrito” Von Quintiero anunció esta noche a través de un extenso mensaje en su cuenta de Instagram que cerró su famoso restaurante Bruni, ubicado en el barrio porteño de Belgrano. En un extenso mensaje de despedida, el emprendedor describió la angustiante tarea para una pyme dedicada a la gastronomía de lidiar con la carga impositiva y los gastos sindicales que existen en el país.

“Adiós Bruni! Ya te desarman! Ya sos historia! Adiós a la vida de gastro pyme argentina y sus consecuencias. Bienvenida una vida libre de IVA, ingresos brutos, ART, seguros de vida, seguridad social, cuota sindical, retenciones, percepciones, comisiones de tarjetas de crédito, débito, mercado pago, y aplicaciones de delivery, servicio de posnet, alquiler Abl, luz, Gas agua, cuenta de banco, impuesto al cheque, autónomos del presidente, sueldos, abonos de sistemas de facturación, abogados, contador y si te queda algo el 30 por ciento de ganancias. Así como lo leen! Todos comiendo del mismo plato. Demencial”, comenzó diciendo en un mensaje de despedida.
El músico y amante de la cocina está consolidado desde hace dos décadas como el adalid de la fusión entre el rock y la gastronomía en la Argentina lamentó el cierre del restaurante ubicado en pleno Bajo Belgrano, en la esquina de Sucre y Castañeda. El local había abierto sus puertas en junio de 2008.
Junto con su exitosa trayectoria como músico, que lo llevó a tocar con Charly García, Soda Stereo o los Ratones Paranoicos, Von Quintiero transformó en emprendimientos su amor por la gastronomía. “Yo me crié cerca de la cocina del restaurante. Que es distinto que la cocina de las casas. Es otra mano, otra terminación. Es distinto”, dijo alguna vez a Infobae. Antes de Bruni, en los ‘90 había comandado el mítico Soul Café, el restaurant que impulsó el polo gastronómico de Las Cañitas.

“Las Cañitas ya no es un lugar asociado sólo al buen comer. Está bien para salir y tomar algo con amigos, pero las grandes marcas se fueron y buscaron otras zonas”, dijo Von Quintiero hace algunos años, cuando captó la temperatura de la ciudad y se inclinó por el Bajo Belgrano para fundar Bruni.

En su crudo relato, señaló: “Adiós también a los gestores, inspectores y el código imposible. Adiós también al leonino contrato de alquiler que siempre se está acabando, a sus hijos propietarios ya mantenerles su herencia, su ingratitud y a su miserable soberbia. Adiós al robo hormiga de cada día de algunos recursos y sus socios caranchos”.

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