Presupuesto 2022: habrá más recursos para planes sociales, pero se ajustará en salud, trabajo y subsidios

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l “presupuesto de ajuste” que le cuestiona Máximo Kirchner al ministro de Economía, Martín Guzmán, en sus proyecciones para 2022 merecería un agregado: se trataría, más bien, de un presupuesto de ajuste “selectivo” que contempla, por un lado, importantes aumentos en los planes sociales que manejan La Cámpora y el Movimiento Evita pero, por el otro lado, una fuerte reducción en los gastos de salud, empleo y subsidios de distinto tipo.

Con el índice de pobreza en niveles alarmantes –el 40,6% según difundió el INDEC la semana pasada–, el Ministerio de Economía se cuidó bien de preservar en alto las partidas destinadas a los dos programas de asistencia más importantes: la Tarjeta Alimentar –a cargo de la secretaria de Inclusión Social Laura Alonso, de La Cámpora–, que el año próximo tendrá un aumento del 68% ($259.000 millones) respecto del presupuesto hoy vigente. Este plan social alcanza hoy a 2,4 millones de personas; el Gobierno prevé ampliar ese universo a 2,7 millones de beneficiarios que reciben entre $6000 y $9000 mensuales.
El programa Potenciar Trabajo, a cargo del secretario de Economía Social, Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita, también se aumentará el año próximo, aunque en menor medida que el de la Tarjeta Alimentar. De hecho, en términos del PBI se mantiene casi igual. El presupuesto 2022 dispone una suba del 43% ($243.100 millones) respecto de la actual asignación, aunque el universo de beneficiarios también sería mayor: hoy suman 950.000 y se prevé alcanzar al millón cien mil personas según el presupuesto 2022.

Estos aumentos contrastan con caídas que se verifican en otras partidas del Ministerio de Desarrollo Social que comanda Juan Zabaleta. Por caso, el programa “Complementos alimentarios” caerá en un 60% ($10.300 mil millones); mientras que la asistencia a los comedores comunitarios y merenderos lo hará en un 33% ($6000 millones). Aumentará, sí, la asistencia a los comedores escolares en un 55% ($14.700 millones).

“Este es un presupuesto para la pobreza”, sintetiza la diputada Roxana Reyes, de Juntos por el Cambio, especialista en el presupuesto social. “Si bien dos de las partidas más importantes en materia de protección social, la AUH y la Tarjeta Alimentar, se mantienen con asignaciones similares a los actuales, se observan reducciones significativas en las partidas destinadas a paliar los efectos del desempleo y distintos programas del Ministerio de Desarrollo Social. Estas reducciones son preocupantes porque se trata de políticas relevantes para garantizar los derechos de personas en situación de vulnerabilidad”, advierte.