Docente desaparecida en Corrientes: hallaron ropa y una cuchilla con sangre en la casa de un peón detenido

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La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy, la docente de 52 años de Esquina, Corrientes, sumó un dato clave: durante un allanamiento en la casa de uno de los peones detenidos, la Policía secuestró una camisa, una bombacha de campo y una cuchilla con manchas de sangre. Los elementos están siendo peritados para determinar si se trata de sangre humana.

Docente desaparecida en Corrientes: hallaron ropa y una cuchilla con sangre en la casa de un peón detenido
Docente desaparecida en Corrientes: hallaron ropa y una cuchilla con sangre en la casa de un peón detenido.

«Están peritando las cosas que encontraron en la casa de un sospechoso», contó Sebastián, uno de los hijos de la maestra, al salir de la fiscalía, y aclaró que le pidieron no dar más detalles para no entorpecer la causa. En el expediente hay dos peones detenidos.

El fiscal de Esquina, Javier Mosquera, reveló además que una testigo vio a la docente el 9 de octubre, tres días después de lo que se sabía hasta ahora. Sin embargo, según un informe de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos, el celular de la maestra no registra actividad desde el 7 de octubre a las 20.43, cuando le escribió a su hijo. «Me puso ‘Hola, bien. Allá’. Siempre me respondía cortito. Después me puso ‘cómo estás’ y yo le respondí una hora después, pero ya no le llegó el mensaje», recordó Sebastián.

En la Escuela Rural N° 626 del paraje El Malezal, donde Godoy era directora suplente desde hacía menos de tres meses, no estaban su bolso ni su celular; solo quedaron algo de ropa y su equipo de mate, y no se encontraron signos de violencia. La escuela estaba cerrada como si ella hubiera preparado todo para irse: incluso había dejado piedritas bajo las puertas para que no entraran animales. «Nos urge encontrar a la maestra, o algún rastro de ella», dijo el fiscal.

La familia insiste en que alguien la engañó para sacarla de allí, ya que para salir de la escuela hay que cruzar un bañado a caballo y ella no tenía uno propio. «Las únicas personas que estuvieron ahí con ella eran los dueños de la estancia y los peones. Desconfío de todos», afirmó su hijo, que también cuestionó la investigación: «Están jugando con la angustia y los sentimientos de los hijos. Estamos luchando solos contra todos». Los rastrillajes con perros y drones continúan en la zona rural.