La CGT marchó por las familias endeudadas y le pidió al Gobierno que regule las tasas de interés de los préstamos

0
2

A una semana de la publicación del índice de inflación de julio, que registró un 2,1%, la CGT, junto con las dos CTA, movimientos sociales y agrupaciones de izquierda, marcharon este jueves hacia el Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo, para exigir “medidas urgentes” frente al nivel récord de endeudamiento que afecta a millones de familias con créditos impagos o con atrasos significativos.

La CGT marchó por las familias endeudadas y le pidió al Gobierno que regule las tasas de interés de los préstamos

Durante la protesta, que se desarrolló a pocos metros de una Casa Rosada completamente vallada y con restricciones para el tránsito vehicular, el triunvirato de la CGT entregó a las autoridades de Economía un documento en el que reclamó que el Banco Central cumpla su función reguladora respecto a los niveles de tasa de interés aplicados a préstamos bancarios, aplicaciones financieras y otros medios susceptibles de generar endeudamiento para las personas.

Además, en el escrito, Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo, referentes de la central obrera, plantearon la necesidad de impulsar medidas para aliviar la situación de endeudamiento de las pymes, y solicitaron un programa urgente de refinanciación de deudas para las familias, que contemple el creciente nivel de morosidad.

“El equilibrio macroeconómico debe incluir una solución al endeudamiento y a la morosidad de familias y pymes, reactivar la producción y el consumo, y poner en marcha la economía real”, advirtió el documento. Asimismo, señaló que “el aumento de la mora financiera formal, ya sea a través del sistema bancario u otros canales financieros, es el reflejo de una economía que está perdiendo capacidad de ahorro, consumo y producción”.

El texto concluyó con una advertencia clara: “Cuando una familia deja de poder pagar una tarjeta de crédito o un préstamo, deja de consumir. Cuando una empresa no puede financiar su capital de trabajo, reduce su actividad. Y cuando caen el consumo y la producción, también se resiente el empleo”.

Aunque la protesta reunió a diversas centrales sindicales, organizaciones sociales y fuerzas de izquierda, las columnas de la CGT ocuparon el espacio frente al Ministerio de Economía, sobre la avenida Paseo Colón, mientras que el resto de los movimientos se concentraron en la Plaza de Mayo.

Desde las 14 horas comenzaron a llegar las columnas del Polo Obrero, diversas organizaciones sociales y la CTA, acompañados por bombos, banderas y algunos autoconvocados. A diferencia de manifestaciones anteriores, la presencia de fuerzas de seguridad no fue masiva. Por su parte, la UTEP, otra organización convocante, destacó que la crisis de endeudamiento en los barrios populares exige respuestas urgentes, vinculando el aumento de las deudas con la necesidad de cubrir consumos básicos.

En tanto, la diputada Myriam Bregman, referente de izquierda presente en la movilización, cuestionó duramente al presidente Javier Milei. “El presidente está desconectado de la realidad. Está del lado de Galperin y los estafadores tienen que pagar”, manifestó con enojo. Además, subrayó: “Es importante esta movilización frente al grave problema que está generando este Gobierno con la mora de las familias. Hay un endeudamiento generalizado. Estamos hablando de usura, de una práctica delincuencial a gran escala. Es un delito. El Poder Judicial debería investigarlo”.

Gabriel Solano, presidente del Partido Obrero, consultado por Clarín, ironizó preguntando “¿Y la CGT dónde está?” y expresó gran preocupación por la situación de las familias endeudadas: “Lo que más nos alarma es que hay seis millones de personas en esta situación, y responde a dos motivos: la destrucción de los salarios, porque la gente se endeuda para llegar a fin de mes, pagar un medicamento, los servicios y la alimentación; y también porque te cobran tasas completamente usurarias con la complicidad del gobierno, que fomenta el endeudamiento familiar”.

Según adelantó Clarín la semana pasada, la convocatoria a la protesta frente al Ministerio de Economía tomó impulso luego de que el propio presidente Javier Milei descartara cualquier medida gubernamental para atender el endeudamiento familiar.

La elección del Ministerio de Economía como epicentro de la protesta no fue casual. Los manifestantes dirigieron sus críticas tanto hacia Milei como hacia Caputo. En los días previos, el ministro se refirió a la situación de los morosos y descartó un rescate directo para las personas endeudadas, calificando el problema como un “conflicto entre privados”, coincidiendo con la posición del presidente. Además, señaló que ya comenzó un proceso de desendeudamiento que tardará algunos meses en reflejarse en las estadísticas.

“Algunos se enojan porque decimos que es un tema entre privados. No hay que confundir empatía con políticas públicas. Nosotros fuimos empáticos desde el día uno, porque previmos este tema y lo seguimos muy de cerca. Pero nosotros manejamos la plata de la gente, de los pagadores de impuestos”, afirmó el ministro Caputo.