Patricia Bullrich cuestionó la decisión del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas con Argentina al de «encargado de negocios», tras los insultos del presidente Javier Milei durante su visita a Brasil para apoyar la campaña de Flávio Bolsonaro.

La senadora de La Libertad Avanza expresó su crítica mediante un mensaje en redes sociales, donde recordó la visita de Lula a Cristina Kirchner en su departamento de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria.
«Argentina no respondió con un gesto diplomático, porque los intereses de los Estados están por encima de las actividades políticas de los gobiernos de turno. Lamentablemente, parece que Brasil elige otro camino», publicó Bullrich.
Durante su reciente gira mediática, el presidente Milei ratificó sus declaraciones, calificando a Lula da Silva de «ladrón» y «corrupto». Como respuesta, por orden del canciller Mauro Vieira, el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, no retornará al país.
«Me parece que Brasil tiene que no victimizarse y analizar todo lo que han sido las campañas políticas que Lula ha hecho. Lula apoyó a Sergio Massa», señaló Bullrich en una entrevista con LN+.
Estas declaraciones coinciden con las recientes afirmaciones de Milei, quien aseguró que Lula financió la campaña de Massa en 2023 con un apoyo económico millonario, que alcanzaría los 1.000 millones de dólares.
«No me gusta que nos hayan retirado al embajador, no es una buena señal», admitió la legisladora, reconociendo la gravedad del hecho dado que Brasil es uno de los principales socios económicos de Argentina. Sin embargo, hizo hincapié en la «intromisión política» de Lula en Argentina y en toda la región, a través del respaldo a candidatos de izquierda.
Por su parte, el canciller argentino Pablo Cerna emitió un comunicado en redes sociales para rechazar la decisión brasileña de retirar a su embajador. «La República Argentina reafirma que las relaciones entre los Estados deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno. La política exterior argentina continuará guiándose exclusivamente por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino», afirmó.